martes, 3 de abril de 2012

Arqueólogo Musical

Quienes me conocen, que son pocos por desgracia o por fortuna, saben de mi alergia al presente y a todas sus manifestaciones, en especial las culturales y las gastronómicas. Eso no quiere decir que deje de quitarme el sombrero, por ejemplo, ante una buena canción. Obviamente no es como antes, que las había a porrillo. No abundan, para qué nos vamos a engañar. Por eso cuando aparecen son como una flor en el desierto.
Mi profesión nunca remunerada de arqueólogo musical me lleva a excavar mucho buscándolas, con ansia, hasta debajo de las piedras. Sé que existen y quien busca halla (no falla). Me provoca inmenso placer anal, genital, generacional, intrarectal, marital, poscoital y semanal degustar estos pequeños tesoros. Los que me conocen -que son muy pocos, tal vez nadie- saben que me gusta compartir (que es vivir).
Dos canciones dos, que diría el amigo Julio.



“Japón Sevilla”. Los Directivos. 2009.

Este llenapistas llegó a mí gracias a dos amigos que aprecio sobremanera: el sinpar expendedor de gasolina melómano Alberto Mas y el organizador de pequeños (por su escasez de medios) grandes (por la importancia del cartel) eventos más independientes y con mejor olfato que conozco, Antonio Ferrandez. Alberto y Antonio me hablaron de estos fieras, a quienes conocí una noche hará un par de veranos.
Debo confesar que el look tan tranquilote que se gastaban me llevó a malpensar a priori en otro anodino grupo indie capitalino. Nada de eso, queridos amigos. Sólo por esta canción Los Directivos merecen pasar a la historia.
Lo tiene todo: un arranque irresistible, un impecable fondo tecno sin caer en los manierismos del género, ritmo contagioso, una muy atractiva voz grave, letra perversa y oscura… y todo ello desemboca en un estribillo memorable de los que hacen época y se graban para siempre. Desde que la escuché por primera vez no dejo de pincharla en cualquier party que se precie. Siempre con los mejores resultados. Como de costumbre la descubrí tarde, con muchos meses de retraso. Y cuando quise verla y bailarla en directo me enteré que este esquivo combo no da conciertos -o al menos no los ha dado hasta la fecha-. Lástima.
Mi incultura futbolística es tal que pensé por un tiempo que la canción trataba acerca de un imaginario puente hispano-nipón, algo así como una línea aérea Tokyo-Sevilla que supongo nunca existirá (de haberlo hecho habría sido en aquellos fastuosos días de la Expo), eso es lo que muy ingenuamente se me ocurrió. Tal y como andan las cosas en Andalucía y en Japón me alegra saber que realmente trata sobre un famoso árbitro patrio, además de incluir un impagable guiño a aquel momentazo eurovisivo de Remedios Amaya. Una moderna genialidad ibérica.



“My cigarettes”. J’Aime. 2011 


Es posible cantar muy bien -no solo bien- en inglés siendo de aquí? Pues yo creo que es francamente imposible. Así de primeras sólo se me ocurre Alondra Bentley, pero con truco porque tiene sangre brit. Resulta que el gran Jaime Cristóbal alias J’Aime, personaje que a estas alturas no necesita ninguna presentación (un “hombre de música”, que diría San Juan de Pablos) es realmente capaz de hacerlo. No sólo posee los conocimientos, la dicción y pronunciación -algo perfectamente comprobable en su siempre recomendable Popcasting- británicos. También es capaz de fabricar piezas tan perfectas como ésta, me atrevería a decir que la mejor canción ibérica que escuché el pasado año. En mi humilde opinion a años luz de revivalistas tan sobrevalorados como Richard Hawley y más cercano a la exquisitez y el buenhacer de, por ejemplo, Chris Isaak. Porque J’Aime suena de manera natural y sabia a California, a surf, a descapotables, a amplificadores de válvulas, a guitarras numeradas de buena madera y perfecta arquitectura, a grabaciones en cinta, a productores bíblicos, a crooners, a bailes de “encantamiento bajo el mar”, a pin-ups, a punteos y arreglos certeros, a surfing magazines y en definitiva a la mejor tradición americana revisada con la elegancia foránea de un Robert Forster. Aquí su magia:








En este post queria recomendaros a Biffy Clyro, La banda lleva en activo mucho tiempo, aproximadamente desde mediados de los 90, han grabado un EP y 4 discos. Pero ha tenido que ser en 2007 con su cuarto disco llamado "Puzzle" cuando han alcanzado el éxito. El disco ha sido aclamado por la critica ya que parecen coincidir en que es su disco más accesible, parece que por ser menos heavy y experimental.





El sonido de Biffy Clyro es pesado pero melódico, sabiéndolo mezclar y combinar con mayor o menor presencia de guitarra, bajo y batería. Fundamentalmente se caracterizan por los cambios complejos que entrelazan de guitarras, melodías y baterías en una misma canción, y también por el hecho de que los tres miembros aportan vocalmente al grupo.

 

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