Mentiras hay muchas, y en el mundo de la música las hay, por desgracia, uno de los casos que os quiero comentar es del grupo SALEM (si como el gato negro de Sabrina). Esta banda de Michigan son capaces de crear uno de los mejores álbumes de la época y ser los abanderados de una nueva etiqueta, llamada Witch House.
Os preguntareis que tienen de especial SALEM, la respuesta es muy sencilla, no se quien les produjo el álbum o por una ciencia infusa descomunal pero Salem son incapaces de tocar en directo sus propias canciones, de hecho todavía los están esperando en la última edición del Primavera Sound, porque no se sabia si eran ellos o un terrible castigo de dios a tres reos que dándole al play y vestidos al azahar decidieron simplemente actuar cual actor de Torrente que colabora sin cobrar, y os preguntaréis, ¿por que? simple y llanamente porque su productor cual maquiavelo de la época se le olvidó que esas canciones se debían tocar en directo y pensó que seria mejor retocar al máximo las canciones que dejarlas huerfanas y sin alma.
Pero bueno sacando este pequeño detalle, el LP de SALEM es brutal, es una bocanada de aire fresco para la música ultrasónica y os recomiendo escucharlo con tranquilidad porque se suele hacer infumable la primera escucha, aveces comparandolo con la pintura me resulta puro expresionismo terrorista tan fascinante como no apto para todos los públicos. Una pesadilla sonora que camina por territorios inexplorados y deforma emociones y sentimientos con un aliento decididamente onírico.
Vamos que lo que quiero decir es que el disco es la hostia, si te gusta el riesgo este es tu disco sin ninguna duda, abtenerse fans de MELENDI, Que, una vez más, un sintetizador es más rock que una guitarra. Y que, con los coñazos que tenemos que aguantar habitualmente, SALEM, los primos lentos y (aún más) enfermizos de Crystal Castles, son puro aire fresco en vena. Que vuelan pelucas y giran cabezas, vamos.
Muchas Gracias a todos!!

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