miércoles, 29 de febrero de 2012

Arreglame, Que Después Te lo Explico

Hace poco estuve con mis amigos en una discoteca de Manchester, recuerdo que bajamos unas escaleras tenebrosas y que los nervios por no saber donde nos metíamos fueron en aumento, cuando por fin terminamos de bajar esas interminables escaleras solo veíamos un montón de gente saltando y pasándoselo bien. La verdad es que echamos un vistazo rápido y nos choco un par de cosas:
1- Lo primero que nos choco, es que nadie llevaba una "copa", ellos solo llevaban cerveza (lógico y normal) y ellas, que esto si que nos sorprendió, bebían en copa vino blanco.
2- otra cosa que nos sorprendió fueron las pintas (no las de beber) ahí cada uno llevaba su estilo, nosotros llevábamos el moderno español y el resto era un estilo más hype.
Todo estos detalles nos llevaron a un montón de anécdotas y a una reflexión sobre la "moda" que paso a comentaros.
 Me enseñaron en el instituto que “moda” es aquel valor aritmético que se repite con más frecuencia. Así que, según esta definición, un moderno en España debería ser cualquiera de esos chavales que lleva el pelo a lo Callejón o las chicas que los acompañan, con sus melenas extendidas y vestidos bodycon. La música moderna, la que sale por las radiofórmulas, sirve de banda sonora para los programas en los que se aparean y las tiendas en las que compran o los anuncios de sus colonias: Shakira, Pitbull, Dani Martín, Amaia Montero, Andy y Lucas y demás. Aunque estos son argumentos meramente semánticos.

José Callejón


Luego está el hype, hipérbole en castellano, un fenómeno principalmente británico y estadounidense que consiste en la sobreexposición publicitaria de un artista, banda musical o película, independientemente de su calidad, para conseguir una respuesta altísima en cuanto a popularidad. A todo el mundo le viene a la cabeza gente como los Artic Monkeys, los Libertines, Animal Collective o, más recientemente, Lana del Rey. Llenan las revistas, radios y programas de la tele, como en España esos artistas del párrafo anterior.



Pete Doherty


Y el moderno. O lo que la calle entiende por moderno. Moderno se llama a alguien que escucha los discos de vinilo de sus padres, viste ropa de segunda o tercera mano, gasta su tiempo libre haciendo punto o ganchillo y prefiere comerse los tomates de la huerta de su abuelo a una hamburguesa contrahecha.

El quid de la cuestión es que generalmente nos referimos a la palabra “moderno” como una mera traducción del concepto anglosajón “hype” y no en el sentido semántico tradicional castellano.
Pero es que a mí esa acepción del término no me convence mucho. O más bien no me gusta. No sé si tendré los argumentos filológicos suficientes para legitimarme en entender del castellano lo que me venga en gana, pero lo cierto es que entiendo la modernez como una tendencia estadística. Así que para lo otro prefería que acuñaran un término. Algo que delimitara a las claras el deseo de exclusividad, el aislamiento elitista y la tontuna consustancial. Un palabro nuevo y moderno de verdad: Almondigado, retonante, melitáusico, piriflitijaipel.

  
Triángulo de Amor Bizarro

 Hoy el grupo que quiero comentaros son los de esta ultima foto, TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO,  son unas de la bandas referentes de la "modernidad" o del Indie Post Punk español.
Con solo dos discos han conseguido un sonido propio, con unos directos BRUTALES y SUPERDIVERTIDOS hacen que pagar la entrada por ellos merezca  muy mucho la pena, si podéis no dudar ni un segundo en verlos.


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